Digamos que estoy bien, más que bien. Pongamos que ya nada me importa... Que estoy aplicando mi mejor ritual: vestir la sinceridad con orgullo, como si se tratase de un traje nuevo y bien planchado, y así echar pa'lante.
Incluso cuando me da por pensar de más, estoy contenta. Porque estoy viva, porque aún siento, porque aún tengo capacidad de creer y de amar. Porque estoy rodeada de la gente que me quiere y porque el pasado ya no me causa penas. Porque hay miradas que me siguen enamorando y porque todavía lo doy TODO por una sonrisa.
- Deberías escuchar: Tomates fritos - Perdí la fe.
- Algo Random: "Siempre es más oscuro justo antes del amanecer". (Anónimo).