La mente es un ente impresionante, que trabaja de una forma misteriosa y contundente, especialmente cuando atravesamos una época donde las emociones son tan claras que podrían palparse. La mente. Ese algo enmarañado, salvaje e impredecible que en muchos casos nos traiciona, nos lleva y nos trae hasta que nos hartamos y tomamos de nuevo sus riendas.
La mente... A veces se me parece tanto al corazón...
Hablemos de hechos fehacientes. Hablemos de un lunes normal. Un lunes ni bueno, ni malo, ni especial, ni insignificante. Un lunes a su ritmo. El cual de pronto empezó a volverse melancólico y confuso tras escuchar un par de veces las canciones de Coldplay.
Nobody said it was easy
Oh, it's such a shame for us to part
Nobody said it was easy
No one ever said it would be so hard,
I'm going to back to the start.
Reza la letra de The Scientiest, una de sus canciones épicas. Y yo creo que no es ninguna pena separarnos y que no quiero "volver al comienzo" porque ni puedo ni lo deseo. Yo quiero "volver a comenzar" otra etapa lo más lejana de acá porque ya estoy llegando al punto de quiebre, al límite del cansancio y el desgano. Porque ya no me quedan energías para seguir desperdiciándolas a su antojo. Porque mi paciencia está tan desbordada que ni siquiera tendría la suficiente para coordinar tres palabras mal dichas para mandar a volar al primer inocente que se me cruce al frente.
No me duele ya nada. Ni me importa ya nada. Sufro de una indiferencia crónica a ciertos temas, puesto que palabras me resbalan y los disgustos ya me ignoran. Tal vez llore un poquito. Cuando me halle en esta habitación pequeña -que a menudo me da claustrofobia- y piense que estas paredes son demasiado blancas, que este espacio demasiado grande y el calor, inaguantable.
Tal vez me lleguen recuerdos suyos. Imágenes (¿a blanco y negro?) de caras riendo, de inocencia a punto de perderse, de los buenos tiempos. Quizá me acuerde de todas esas ideas que habitaban en nuestras cabezas, de los parasiempre y los "nunca jamás lejos de ti". Quizá mire el espejo y no me encuentre del otro lado, quizá mire sus fotos y piense "No cambiamos, nos mostramos". Tal vez vuelva a llorar, como hace algún tiempo atrás, o me vuelva a estremecer con escalofríos, como justo ahora.
Tal vez me pregunte por días, semanas, meses, ¿o años? porque tuvimos que llegar a este punto. Porque tuvimos que inventarnos una barrera transparente y reírnos de forma macabra de las cosas que a la larga echaremos de menos. Entonces sé que pensaré que perdimos demasiado tiempo, que ya lo hecho está hecho y me convenceré luego diciendo en voz alta "eso le pasa a todo el mundo, qué más da".
Puede ser que en una noche de desvelo me tome un par de copas y recuerde lo que solíamos ser antes de conocer las verdaderas diferencias entre el bien y el mal, lo que solíamos decir y la forma en que alguna vez llegamos a creer que fue real.
Pero he de destacar que sin ánimos de parecer pesimista o insensible: Me da igual irme ahora con el concepto de que un "nosotros" ni existió. Porque siempre hubo una línea divisoria, una perfecta distancia, un destino quebrado y una mentira disfrazada de promesa.
Porque no somos iguales, ni hay tolerancia en sus corazones como para levantar una bandera blanca que nos sirva para despedirnos con el respeto y el honor mínimo. Con la sensación de que fuimos familia, amigos, compañeros de glorias y derrotas, niñitos que fueron creciendo y dejando atrás las ilusiones rotas...
¿Será que es imposible?
Me anticipo: Hasta siempre. Adiós.
- Deberías escuchar: Coldplay - The Scientiest
- Algo random: "Singing how I always loved you darling..." (Voy a cantar como si siempre te hubiera querido) -aunque me pregunte si lo correspondieron alguna vez- (Christmas Lights de Coldplay).
La mente... A veces se me parece tanto al corazón...
Hablemos de hechos fehacientes. Hablemos de un lunes normal. Un lunes ni bueno, ni malo, ni especial, ni insignificante. Un lunes a su ritmo. El cual de pronto empezó a volverse melancólico y confuso tras escuchar un par de veces las canciones de Coldplay.
Nobody said it was easy
Oh, it's such a shame for us to part
Nobody said it was easy
No one ever said it would be so hard,
I'm going to back to the start.
Reza la letra de The Scientiest, una de sus canciones épicas. Y yo creo que no es ninguna pena separarnos y que no quiero "volver al comienzo" porque ni puedo ni lo deseo. Yo quiero "volver a comenzar" otra etapa lo más lejana de acá porque ya estoy llegando al punto de quiebre, al límite del cansancio y el desgano. Porque ya no me quedan energías para seguir desperdiciándolas a su antojo. Porque mi paciencia está tan desbordada que ni siquiera tendría la suficiente para coordinar tres palabras mal dichas para mandar a volar al primer inocente que se me cruce al frente.
No me duele ya nada. Ni me importa ya nada. Sufro de una indiferencia crónica a ciertos temas, puesto que palabras me resbalan y los disgustos ya me ignoran. Tal vez llore un poquito. Cuando me halle en esta habitación pequeña -que a menudo me da claustrofobia- y piense que estas paredes son demasiado blancas, que este espacio demasiado grande y el calor, inaguantable.
Tal vez me lleguen recuerdos suyos. Imágenes (¿a blanco y negro?) de caras riendo, de inocencia a punto de perderse, de los buenos tiempos. Quizá me acuerde de todas esas ideas que habitaban en nuestras cabezas, de los parasiempre y los "nunca jamás lejos de ti". Quizá mire el espejo y no me encuentre del otro lado, quizá mire sus fotos y piense "No cambiamos, nos mostramos". Tal vez vuelva a llorar, como hace algún tiempo atrás, o me vuelva a estremecer con escalofríos, como justo ahora.
Tal vez me pregunte por días, semanas, meses, ¿o años? porque tuvimos que llegar a este punto. Porque tuvimos que inventarnos una barrera transparente y reírnos de forma macabra de las cosas que a la larga echaremos de menos. Entonces sé que pensaré que perdimos demasiado tiempo, que ya lo hecho está hecho y me convenceré luego diciendo en voz alta "eso le pasa a todo el mundo, qué más da".
Puede ser que en una noche de desvelo me tome un par de copas y recuerde lo que solíamos ser antes de conocer las verdaderas diferencias entre el bien y el mal, lo que solíamos decir y la forma en que alguna vez llegamos a creer que fue real.
Pero he de destacar que sin ánimos de parecer pesimista o insensible: Me da igual irme ahora con el concepto de que un "nosotros" ni existió. Porque siempre hubo una línea divisoria, una perfecta distancia, un destino quebrado y una mentira disfrazada de promesa.
Porque no somos iguales, ni hay tolerancia en sus corazones como para levantar una bandera blanca que nos sirva para despedirnos con el respeto y el honor mínimo. Con la sensación de que fuimos familia, amigos, compañeros de glorias y derrotas, niñitos que fueron creciendo y dejando atrás las ilusiones rotas...
¿Será que es imposible?
Me anticipo: Hasta siempre. Adiós.
- Deberías escuchar: Coldplay - The Scientiest
- Algo random: "Singing how I always loved you darling..." (Voy a cantar como si siempre te hubiera querido) -aunque me pregunte si lo correspondieron alguna vez- (Christmas Lights de Coldplay).