viernes, 30 de septiembre de 2011

Creo.


Creo en este tiempo, en el momento y lugar en el que vivo mi presente.
Creo en nosotros y en el mañana que Dios nos regala.
Creo en las capacidades y en los dones como las herramientas infalibles hacia un glorioso destino.
Creo en la historia que escribo a puño y letra, con trazos del corazón.
Creo en los sueños a los que se afianza mi alma.
Creo en el tacto delicado de una rosa, y en las risas de los niños.
Creo en ese cielo -tan tuyo, tan mío- que por más gris que esté nunca deja de estar allí, justo arriba, para ti y para mí.

Creo en lo que quiero, y de las huellas que atrás dejo conservo recuerdos y reflejos que materializan ese espejo que me indica justamente quién quiero ser hoy.

Y quién soy.

Creo. Quiero. Lucho. Puedo.

...y más que quererte, yo creo en ti.

martes, 27 de septiembre de 2011

Something for love.

Aunque no vuelvas más.



Yo estaré.

Soy...


Soy auténtica y vivo sin recetas, como dice la canción. No alardearé de ser única ni fantástica. A fin de cuentas, todo el que quiere serlo puede serlo, medios y herramientas siempre hay.

Soy tan espontánea, tan vivaracha y relajada. Yo suelo tener sonrisas amables -e inocentes- para dar aunque éstas oculten mis más oscuros abismos. Después de todo, mis tormentos son mis misterios favoritos y están cubiertos por un velo negrísimo que sólo levanto a personas especiales.

Tengo un toque dramático. Porque como la vida de casi todos, la mía es una telenovela. Simplemente intento que no sea una de bajo presupuesto, una tragedia, o un circo de fantoches. Trato de pasarlo tres veces por un colador: Así es más fácil de digerir. Pero mi lengua es suelta, gracias a Dios, y mi alma, transparente.

Claro que no soy un muro infranqueable, no me gusta el papel de dura aunque siempre intento mantenerme FUERTE, aunque esto no es más que una elección: prefiero derrumbarme con mi amiga Soledad antes que hacerlo frente a todo el mundo. Preferencias personales, you know.

Soy una cosita sifrinita (fresa, delicadita, pues), un fruto agridulce y un enigma que muere por ser descifrado pero que ha creado un sistema para que "no cualquiera pueda hacerlo" y mucho menos si no es el momento justo para ello.

Soy eterna amiga de mis amigos. Hasta de conocida puedo llegar a agradar bastante, me fascina sociabilizar y analizar aquel montón de conductas y personalidades. No soy hipócrita, a veces me tomo el lujo de reservarme algunos pensamientos por puro ejercicio de libertad y tolerancia. Soy sincerísima, pero cuando me toca disimular y mentir puedo actuar con naturalidad (ignorando mi fuero interno diciendo: WHAT THE HELL ARE YOU DOING!?)

Soy una chica común, ¿saben? Río, demasiado. Lloro, al menos una vez al menos. Amo, con todo mi corazón. Me entrego, con pasión a lo que amo. Suelo pensar lo que digo, pero torpeza y despiste son cualidades innatas de mi ser, perdón por las amarguras y los tropiezos. Tengo sueños extraordinarios y unas ganas del tamaño de una catedral, de querer lograrlos. Aprendí a ser y aprendí a estar, en un mundo lleno de miedos e inseguridades.

Nunca terminas de conocer a una persona multifacética, que cree fielmente en la relatividad, en Dios, en las leyes del karma, y que puede ser como un camaleón. ¿Cambiante? Un poco ¿Impredecible? También, pero siempre a merced de mis principios.