La vida es... Así deben empezar una infinidad de textos, desde los más realistas hasta los más absurdos. ¿De textos? De conversaciones, de grandes discursos y profundos pensamientos.
¿Y la verdad sobre la vida cuál es? Que el definir la vida es la cuestión más complicada y simple posible. Puede tratar de conceptualizarse desde el ámbito científico o subjetivo preferido, desde la perspectiva, visión o la voz de quien sea. Al final, no habrá una sentencia más difundida que decir "vivir es un rollo". Da igual cuál sea el significado o el sinónimo de "rollo" que más se adapte al asunto.
¿A qué viene esto? Simple. He estado pensando últimamente en las vueltas de la vida, sí, pues, en ese ir y venir tan curioso, en esa incertidumbre del "hoy estamos aquí, mañana no sabemos", en esa cadena de situaciones y experiencias, ese vaivén de sentimientos y dilemas.
Heme aquí divagando, viendo levitar mis pensamientos frente a mis ojos (plasmándose en letras, fonemas, palabras, constructos lógicos -o no tan lógicos-). Heme aquí con unas ojeras monumentales, y una sonrisa de oreja a oreja, unas canciones de Estopa y un corazón latiendo -de amor- a mil por hora. Sintiendo a flor de piel, pasando de los chascos a las gratas sorpresas justo antes de soltar la última bocanada del aire de la esperanza. Respirando el smog de mi Caracas de contrastes y el aire que viene de sus pulmones, aire que me da paz infinita. Con un pie -payaseando- en una pista de baile y el otro pisando firme con unos Converse rojos, a juego con la pintura de uñas.
Medio diva, medio "alimaña de biblioteca". Con una sugestiva copa de vino o un café para liquidar el frío. Leyendo sobre la moda del 2012 o de la Atenas de Pericles. Repartiendo alegrías y amarguras, en las mismas proporciones. Actuando mal, pero viviendo de forma intensa un guión "de vida" al cual no le va nada mal. Heme aquí, indiferente a las vueltas, dejándome llevar por el oleaje con calma y cierta determinación. Siempre confiando en lo que creo.
Heme aquí, con el chaparrón encima y algunos ángeles protectores a mi vera, ahuyentando a mis demonios y haciéndome bailar como en Singing in The Rain. Y a veces me pregunto, ¿vale la pena quejarse? No, sé que quejarse es una pérdida de tiempo total y mas ahora que nunca había estado tan segura que estoy en el camino indicado, el de los rosales y de los campos de fresas "por siempre". ¿Me caigo? Me levanto de un salto. ¿Me vuelvo a caer? Grito, me río, me vuelvo a elevar. Soy imparable, borré el verbo "rendir-me" y a todas sus conjugaciones de mi RAE personal. Le sigo colocando tildes a los "sólo", y me vale si pasan tres mil cosas malas si al final todo sale bien.
Sí, ando especialmente contenta. Y no sé si es el aire, las sonrisas que me regalan o la música de mi cabeza, pero como diría James Brown... I feel good, I knew that I would, so good, so good...
"Actuando mal, pero viviendo de forma intensa un guión "de vida" al cual no le va nada mal." Si para ti esta bien, si para ti todo lo que haces es lo correcto y lo que quieres en tu vida, entonces no estás actuando mal.
ResponderEliminarAdoro el penúltimo párrafo... desde "Heme" hasta "bien".