Se duda del amor porque, en algún tiempo de crisis, pretendía huir e intentar decir adiós. Como si el amor tuviese culpa de esa forma de ser. Pero, a decir verdad, en esa tonta competencia de quién amó más... quizá siempre va a ganar aquella persona que quiso quedarse hasta el final aunque ya no hubiesen razones. Esa misma persona que tú, que te auto-proclamas ganador, dejaste ir.
Esta anotación culposa pululaba en mi mente hasta fluir entre los dedos. Culposa porque aprendí muy bien que al hablar de amor no hay competencias. Pero escuchando Violet Hill recordé la pregunta compleja que me hizo pasar la página y saber que eras otro final y no "el final de los finales": If you love me, why'd you let me go?
No hay comentarios:
Publicar un comentario