Yo no sueño con príncipes azules, ni con el héroe épico. El ideal se transforma, cada cierto tiempo, hasta amoldarse a las circunstancias de la realidad y a las ansias de mi imaginación. Yo no sueño con historias de color rosa. Pero si me permiten ponerme sensata yo lo que quiero es un amor de esos que nadie termine de entender cómo funciona, pero que pique y se extienda. Uno que me haga libre y leal por valor y elección. Un tipo que venga y represente el final de los finales, es decir, lo que realmente está después de tantos túneles y caminos, el amor que realmente mata, con el que dices "aquí me planto". Ese amor del que una sentencia que "después de ti, otra vez tú".
Y esa convicción es la que me hace querer intensamente a aquellos que se atrevan, valientemente, a quedarse a pasear conmigo. Sin prisas, ni desesperación. La meta solo hará que cada viaje valga la pena. Y en cada idilio procuraré solo seguir el paso que nos marque el corazón mientras pienso que quizá (no) seas tú. It's a personal promise.
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